Mistake me not. Doubt me not. forget me not.


(via curiosidadesesteticas)



Reporter: What do you think of when you pose?Violetta: In what she says.Reporter: And what does she say?Violetta: To think about sad things and be very glamorous.Reporter: What does being very glamorous mean?Violetta: It’s beautiful, it’s dark, it’s inaccessible, it’s distant.

Reporter: What do you think of when you pose?
Violetta: In what she says.
Reporter: And what does she say?
Violetta: To think about sad things and be very glamorous.
Reporter: What does being very glamorous mean?
Violetta: It’s beautiful, it’s dark, it’s inaccessible, it’s distant.

(Source: belle-jolie, via starletnymph)


thisgameisaplateaux:

Muñecas rotas
De alguna manera, la Nina frágil y sofocada que hace Natalie Portman en Cisne negro me  ha traído a la memoria a Eva Ionesco, actriz nacida en 1965 que fuera  retratada continuamente en cueros por su madre, Irina Ionesco, hasta que  cumplió 13 años, edad en que, según común acuerdo, vence la condición  de ninfa. Por designio ajeno, Eva fue durante mucho tiempo una especie  de mascota representante del lolitismo retro y espectral, difundida su  imagen mil y una veces en papel cuché y llegando a convertirse, con 11  años, en la modelo más joven aparecida en Playboy. Por entonces protagonizó películas literalmente irrepetibles como Maladolescencia y se dejó ver en otras como el clásico del erotismo sci-fi Spermula,  aunque lo que yo más recuerdo suyo es una inanimada intervención en el  zaguán de Trelkovsky, el quimérico inquilino de la calle Pyrénées, en  aquella obra extraordinaria de Polanski.
Cuando en 1978 Louis Malle se inspiró en ella para su película La pequeña,  Eva se empezó a cansar del papelón público y se fue a vivir con su  novio quinceañero, mientras a su madre le quitaban la patria potestad.  En los 80 todavía llegó a posar desnuda para Pierre et Gilles y con el  tiempo acabaría por convertirse en secundaria frecuente del cine  francés. Estos días, tirando a cincuentona, está montando su primera  película, una semiautobiografía en la que Isabelle Huppert interpreta a  su madre.
Como reverso de la Nina de Cisne negro,  que debe sustraerse de su vida de hija para sexuarse y vivirse mujer,  Eva se vio obligada a desandar una sexualidad impuesta para conquistar  su persona legítima. En Cisne negro, Nina viene a derrotar su  demencia pero sin ella no logra prevalecer. En la vida real, Eva no sé  cómo lo lleva. El título de su película, por si da pistas, es No soy una puta princesa. No es mal comienzo.
Rubén Lardín.

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Muñecas rotas

De alguna manera, la Nina frágil y sofocada que hace Natalie Portman en Cisne negro me ha traído a la memoria a Eva Ionesco, actriz nacida en 1965 que fuera retratada continuamente en cueros por su madre, Irina Ionesco, hasta que cumplió 13 años, edad en que, según común acuerdo, vence la condición de ninfa. Por designio ajeno, Eva fue durante mucho tiempo una especie de mascota representante del lolitismo retro y espectral, difundida su imagen mil y una veces en papel cuché y llegando a convertirse, con 11 años, en la modelo más joven aparecida en Playboy. Por entonces protagonizó películas literalmente irrepetibles como Maladolescencia y se dejó ver en otras como el clásico del erotismo sci-fi Spermula, aunque lo que yo más recuerdo suyo es una inanimada intervención en el zaguán de Trelkovsky, el quimérico inquilino de la calle Pyrénées, en aquella obra extraordinaria de Polanski.

Cuando en 1978 Louis Malle se inspiró en ella para su película La pequeña, Eva se empezó a cansar del papelón público y se fue a vivir con su novio quinceañero, mientras a su madre le quitaban la patria potestad. En los 80 todavía llegó a posar desnuda para Pierre et Gilles y con el tiempo acabaría por convertirse en secundaria frecuente del cine francés. Estos días, tirando a cincuentona, está montando su primera película, una semiautobiografía en la que Isabelle Huppert interpreta a su madre.

Como reverso de la Nina de Cisne negro, que debe sustraerse de su vida de hija para sexuarse y vivirse mujer, Eva se vio obligada a desandar una sexualidad impuesta para conquistar su persona legítima. En Cisne negro, Nina viene a derrotar su demencia pero sin ella no logra prevalecer. En la vida real, Eva no sé cómo lo lleva. El título de su película, por si da pistas, es No soy una puta princesa. No es mal comienzo.

Rubén Lardín.

(via starletnymph)


(Source: starletnymph, via starletnymph)


starletnymph:

i’m so done with the perfection of her face

starletnymph:

i’m so done with the perfection of her face

(via starletnymph)


starletnymph:

all-about-lolita:

danielle—winchester:


I’ve been on a collage kick lately.
So, here’s a Lolita collage featuring double the Hum and Lo; because both versions of the movie adaption were A+.
♡


♥ please don’t repost ♥





omg i’m in tears with the beauty best lolita collage everrrrr

starletnymph:

all-about-lolita:

danielle—winchester:

I’ve been on a collage kick lately.

So, here’s a Lolita collage featuring double the Hum and Lo; because both versions of the movie adaption were A+.

♥ please don’t repost 
omg i’m in tears with the beauty best lolita collage everrrrr


(Source: janelanek, via sadboredteen)


retro-rewind:

Pretty in pink

retro-rewind:

Pretty in pink

(via sadboredteen)


vintagesalt:


Molly Ringwald & Judd Nelson [The Breakfast Club photo shoot 1985]

vintagesalt:

Molly Ringwald & Judd Nelson [The Breakfast Club photo shoot 1985]

(via sadboredteen)


maudelynn:

I’m Tired;  Madeline Kahn from Blazing Saddles



Ariel Van De Kamp.

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